Estos altos y bajos ya me hacen dudar, la puta madre, no seré bipolar
como Catherine Zeta Jones!!
O será que hago tanta fuerza para estar bien que la tristeza me viene, de repente,
como el tornado que hubo ayer en Artigas, imprevisible y agostadora, tirándome en un segundo abajo, todo lo construido con tanto ahínco. Pero así como viene se va, es raro, debo estar bipolar seguro!!!
Puta madre, no quiero, sí, somos muchas mujeres en esta situación, muchas, y sí soy terca y sí voy a estar bien, y sí nada me mata, y ya sé, y ya sé que voy seguir haciendo burla de todo esto en mi día a día, hasta que pase, y solo sea un recuerdo, y me miraré al espejo y me voy a hacer broma, porque el pelo crece, ya lo sé, y que me importa, voy a engordar estos días unos quilos, y los voy a volver a bajar, pero hoy me siento horrriiiiiiiiiiiiiiblllllllleeeeeeeeeeeeeeeeeee!!! La puta madre, me desintegro, y me pongo triste, y me toca sola, y no lo tolero, y mañana quien sabe ya luzca un pañuelo, y me siento fea. Y en cinco minutos buscaré la forma de sentirme bien de nuevo, porque seguramente soy bipolar aparte de todo esto. Pero no me importa, en este instante me siento un perro con alopecia, y estoy recogiendo mis pedacitos del suelo para ir a la pelu, y cortarme el pelo. La puta madre, seré bipolar???? No me importa, hoy mi tema es el pelo. Y el que se atreva a llamarme de frívola, que se vaya a la mismísima mierda o al infierno, no me importa nada. Admiro la resignación en las mujeres, yo no la tengo.Ya me siento mejor, a la mierda con todo esto. Me siento fea, me voy al shopping a comprar pañuelos porque seré bipolar, y frívola, me importa un bledo.