jueves, abril 14, 2016

Irrupciones

loop que me arrastró a vos sin avisarme
lanzándome
sobre el colchón incómodo de tus letras antiguas
olvidadas
aquellas hambres
el tiempo
su distancia
la incertidumbre de aquellos versos
su destino
bucle inerte
inquietante

martes, abril 12, 2016

Demoliciones

Solía hacer
antes de todo
esos castillitos con cartas españolas
con esas 
que jugábamos 
antes de todo
al truco ciego entre guiños y sonrisas

esas sonrisas de antes de todo
a pesar de los todos
de aquellas épocas
chiquitas

Antes de todo 
solía  apilarlas
una a una
cada carta esperanzada

Antes de todo me animaba a creer, incauta, que esa pila de cartón
sería sólida por siempre





martes, septiembre 29, 2015

Hola a mí y a este mundito mío, "medio bastante" oculto.

Hoy después de mucho, entré a leer esta casa, esta especie de autobiografía. No sé por qué sentí que me chistaba, llamándome.

Leí para atrás, sigo leyendo.  Pero mientras leía vi comentarios que nunca respondí, no por desatenta, ni ingrata, ni antipática, sino porque nunca me avisó blogger que estaban, no sé por qué.

Responder ahora sería un poco tonto. Pero a las chicas que pasaron y no les respondí, mis sinceras disculpas y mi cariño.

Gracias por haber pasado.
Abrazo.

lunes, enero 12, 2015

Pericia


leerte
en mi idioma
entendiendo las letras de tus ojos
como si fueran las mías de siempre
volver hogar tus silencios
descubriendo en ellos tu voz cotidiana
hacer de tu jerga la mía
ampliar mis potenciales
los míos
por vos
evaporar los muros de esos miles de quilómetros
de esos años todos
descansar sin morirme en tus puntos
sin sentir la helada punción de los paréntesis
transformar los enigmas en tierra firme
aprendiendo a hacer de ellos mi nido
vivir…
intentado vencer cada segundo esa frontera
tan fina
tan fuerte

jueves, enero 08, 2015

Paradojas



Un padre grita con rudeza
la ineptidud de su hijo
el pequeño, llora
la madre omisa, calla
 
dos padres que no lo han sido
miran impotentes
desde no muy lejos
un futuro que no fue

 

jueves, diciembre 25, 2014

Villancicos

Se escuchan los fuegos
y las risas

ella sigue sonriendo

un hijo
elige no regalarse nacer

una madre
elige no ser madre en navidad

un árbol se sigue secando
aunque las luces sigan brillando

y otra  ausencia  decide sumarse
a la colección de ausencias
de la lista navideña

sábado, junio 07, 2014

O.T. - Un sueño extraño. - 2012

Resolvíamos ir a OT. 
OT era “el” lugar, supuestamente era un boliche, el más exclusivo del mundo. El nombre era OT pero se escribía con jeroglíficos romanos parecidos a esas dos letras. Nosotros íbamos a ir todos de blanco para estar identificados y encontrarnos fácil. Éramos un grupo como de 30 o más. 

Fuimos en un ómnibus que estacionaba lejos porque no se podía llegar cerca con autos. Salíamos caminando y  cuando llegábamos a la primera puerta que era muy lejos del boliche, era como una esquina donde había un bar y había que pasar por ahí primero para que nos pusieran 3 sellos en la mano. Uno que decía OT, otro que era un párrafo de letras chiquitas cortito y otro que decía la fecha, 29 era el día. Yo me quedaba pensando en que había dejado los zapatos y la cartera con todo en el auto y me demoraba, pero como estaba todo pago, habíamos puesto 500  cada uno y además nuestro grupo era exclusivo, no necesitaría nada adentro y resolvía seguir con hawaianas blancas.

Al demorarme me di cuenta de  mi grupo se había ido, y yo estaba sola de noche en ese barrio raro y desconocido caminando sin saber donde era OT, y ya lejos del bar.

Tampoco ya me acordaba de donde estaba el ómnibus, que ahora en mi mente era un  auto, y no tenía el celular, estaba totalmente incomunicada.

Me dije, irreverente:  - Yo siiiigo!!!  Le pregunto a alguien, todos tienen que saber donde es OT. 

 Al seguir  caminando me aparece alguien igual a Astrid (que en el sueño su nombre era Silvia), alta,flaca, toda arreglada.  Me mira y le digo: -Hola!!! Sabes que estoy con un grupo y los perdí y tengo que ir a OT. Vos sabes donde es?.-   Ella me contesta: - Paaa, sabes que no sé, escuché que hay un mito de que existe ese lugar pero no tengo claro, te acompaño y vemos, creo que una idea tengo de donde se supone que es.

Seguimos caminando y yo le decía: - ¡Qué gracioso que aparecieras vos sis!.- Ella me miraba como diciendo y esta qué dice.  Y yo le preguntaba: - Sos vos no? .- a lo  que ella respondía: - No te conozco.
Para que me conociera le insistía: - Soy del grupo  M y tengo una amiga que se llama Silvia, creía que eras vos!  Vos tenés mellizas? Creo que ella tiene una melliza, vos no tenés una que se llama Silvia?.  -  Ella un poco molesta me decía: - No!!  Y yo le insistía: -Entonces tienen que ser trillizas! Son idénticas!!.

Íbamos las dos por calles de un barrio donde había drogadictos y gente tirada en el piso, era de noche pero había luz de faroles y lámparas. Llegamos a un lugar que era como una bajada, un camino de pasto, una esquina y  una  curva, todo oscuro.  Ella se paralizaba y decía: -Yo no voy, hasta acá llego, me da miedo! .-  Yo para tranquilizarla le decía:  - Voy yo  un poco y después te aviso y venís, no tengas miedo, no creo que pase nada, a ver si conseguimos unirnos a alguien.

Justo pasaba un  viejo fumando, caminando despacio,  y yo le  insistía a mi compañera que fuéramos pegaditas a él y así no íbamos solas, y continuábamos detrás de él.

Yo me adelantaba corriendo unos pasos y vislumbraba a unos 200 metros la luz de OT!! Era como una ciudad!  Volvía y le decía:  - ¡Allá ya hay luz!, ¡y hay mucha gente yendo!.

Cuando la volvía a alcanzar unos pasos atrás veía que cerca de ella venía un jovencito hablándole y ella se hacía la que no lo escuchaba, yo lo miraba como diciendo  qué haces? Y él me decía: - Yo la conozco, insisto que me acepte pero ella me ignora.

El seguía con nosotros, cuando llegábamos a la puerta, yo estaba preocupada porque era un mar de gente!. Yo no tenía celular, no tenía plata, no tenía nada!  Si me perdía estaba sola nuevamente. De repente miro, y empiezo a reír. La entrada era el puente de la Concordia y decía Bienvenidos a Quaraí!!!  Los miraba a ambos y les decía: - Ahhhhh, si me pierdo es el puente para ir a casa!! Voy caminando!! Jajajaja.- Y me quedaba tranquila y super contenta y payasa.

Llegábamos  a la segunda puerta para llegar a OT. Era como una especie de atrio, donde habían tres mujeres hermosas sentadas, vestidas elegantes, muy flacas. Nos revisaban los sellos que nos habían puesto en el bar (la primera puerta).  Todo era de gala y ellas me miraban las hawaianas. Les explicaba que había dejado los zapatos en el auto y que iba a entrar así.  Me  miraban y se comentaban en secreto entre ellas que yo era del grupo blanco y me sonreían. Yo me ponía pesada porque una de las chicas al intentar ponerme otro sello creyendo que no tenía, me manchaba con tinta negra el vestido blanco y le decía que me sacaran la mancha. Ella me miraba con cara de qué estúpida esta mina, y de repente la mancha se iba disipando sola. Yo decía: - Bueeeeeeeee, dejaáa, me voy a divertir.- Y salía brincando y sonriendo.  Miraba hacia atrás a la mujer y al chico que no los dejaban entrar, pero a ella le daban paso porque creían que iba conmigo. 

En seguida estaba la  tercer puerta, el último filtro para entrar a OT, allí habían  tres hombres patovicas enormes revisando nuevamente, parados en una especie de barreras.  Me dejaban pasar al toque, y  ahí, al instante,  de repente,  yo ya estaba de tacos, con los zapatos que había olvidado. Me daba vuelta para mirar atrás y allá lejos  estaba sentado el chico que no dejaban entrar las mujeres.   Los miraba a los patovicas  (que eran ángeles) y les decía:  lo dejan entrar al mococito que está conmigo??  Siii?? Por favoooor? .-  Ellos me decían  no!  pero enseguida se ponían a reír y me decían obviooooo, llevalo!!!  Yo le saltaba en el cuello al patovica, lo abrazaba y le daba un beso!  Mis pies colgaban de tan alto que era, era enoooorme!!
Yo iba corriendo, le agarraba la mano al jovencito de Astrid y en ese momento veía que no tenía las terceras falanges de la mano izquierda, se las habían cortado, yo lo miraba con amor y lo tironeaba para que se levantara y viniera con nosotras!! El feliz corría detrás de mí.

Cuando iba pasando la barrera del tercer filtro de nuevo, veía a Cori, sentada con cara de enojada, en la entrada, mirando hacia afuera y no hacia adentro. Yo le gritaba Coriiii…, Coriii…,que haces ahí, veníiii,  entráaa. Ella giraba su silla giratoria y me decía, acordate… (con cara de enojada)  no te podes olvidar de las tres J.  “JJJ”.   Yo le pedía a Astrid algo de su cartera para anotar y anotaba eso con una lapicera que casi no tenía tinta. Y Cori no se podía mover, estaba pegada a esa silla, se tenía que quedar ahí. 

Yo sabía que allá adentro estaba mi gente, y entre ellas Carmen y Mage y otras personas, no todos del grupo y no a todos los conozco en esta vida. Hombres y mujeres.

Teníamos que cruzar el puente para llegar y allá a lo lejos yo veía mucha gente de blanco, unas tiradas en sillones, otras bailando, otras charlando, otras tomando. De repente me miro y ya tenía mi cartera con todo colgada en el brazo.

Estaba feliz, extasiada  por haber llegado, y empezaba a correr como en cámara lenta haciendo payasadas. 

Hacia mí, en el puente, venían caminando tres filas de personas, como la formación de mujeres de negro, todo el puente lleno de gente, era gente de todas las religiones del mundo que reclamaban por sus dioses. Musulmanes, indios, católicos, todos enojados, irritados.

No entiendo  por qué reclamar enojados por los dioses  -  pensé sonriendo.

Todos, todos, todos, estaban cada uno con sus atuendos tradicionales. Todos distintos. Los miraba a medida que cruzaba corriendo entre los espacios que dejaban,  corriendo como run forest run pero jugando y saltando con mis dos compañeros atrás.

Un religioso me miraba sonriendo  y me gritaba por qué jugaba y saltaba así y yo le decía bromeando, porque estamos looooocooooooooooosssss!!! Él sonreía. Yo me reía  y corría hacia el final del puente donde ya me habían visto venir y se reían de mis payasadas porque ya me conocían. Mi gente.