domingo, noviembre 24, 2013

Acrofobia














al nivel del piso
la vida se ve más domesticable
yo me veo más manejable
estuve siempre  más cómoda  a nivel del piso
me quedó bien por años
siempre  que me vi subiendo
a cierto nivel de lo que fuera
me acerqué a la cornisa
y salté
a mi muerte
como castigo

las alturas siempre me dieron miedo
uno tan visceral que creo que morí en alguna cumbre
quizás  maté a alguien
si
es más probable haber cometido genocidio
porque cualquier  altura me da miedo,  de mí

a la mitad de esta escalera
empieza  la comezón
pero no quiero

esta vez

Obsolescencia

Estuve observando, solo observando estos tiempos. La gente se repite mucho.  Nos repetimos mucho. Y repetimos a otros, y sus yugos y sus duelos.

No me sirven ya las viejas historias, o palabras, modelos repetidos y aprendidos de cómo es .... el amor, o el des..., la distancia, el vacío,  el miedo. Ya tampoco me aporta saber como fue la alegría, de otros, ni la mía,  escrita, ni el desgarro, ni la pasión sobrevendida , ni la risa, ni la muerte de quienes ya la vivieron.

Nunca tampoco creí en amores imposibles, pajerías mentales de quienes no tienen problemas reales, y les sobra el tiempo, el amor es posible o NO  ES. Punto. Y la gente se sigue revolcando en el concepto filosófico de lo imposible.  Para mi lo posible es tan tangible!!! Y mi vida estuvo tan  completa de amores posibles que no podría gastarme  en la molestia de complicarme con amores imposibles , puffff!!!  Me aburren esas historias de una forma que siquiera me siento buena gente en admitirlo , me anula la empatía.

Todo se trilló tanto,  y el tedio frente al plagio de las ideas  de otras vidas me deja gris. Hacer , no ser. Ya no se trata de paradas,  ni ideas,  ni teorías.


lunes, febrero 04, 2013

C.T.I.


¿Cómo se vuelca el llanto en letras?
Aparentemente vuelve a mí hoy
toda la  historia
la familia
tantas muertes
y  odios
esas ausencias
Vuelve  a mí contigo
con  tu vida
o tu muerte
el desarraigo
la indiferencia
esta soledad instalada
que engaño a diario con risas
algunos quieren morir querido
algunos morimos en palabras
morimos en químicos
en la ruleta rusa de calles desafiadas
por nuestro cinismo suicida
algunos en nuestra propia desidia
algunos queremos morir querido
algunos morimos en letras
que nos mantienen vivos

domingo, febrero 03, 2013

Husos


Espacios vacíos.
Inconclusas las letras que me llevan a vos.
Siempre
Siempre y nunca
No hay cierre de teoremas.
El fuego es gris.
La tibieza, bruma.
Y el punto...  
Hegemonía
Que mata los versos

domingo, enero 27, 2013

ALMUERZO DE DOMINGO


A VECES ESCRIBO FELIZ Y A VECES TRISTE, A VECES NO ME DECIDO.



Hoy intentan caerme encima todas ellas.
Esas infinitas razones por las que no fui lo que pude ser y fui lo que quise sin ser lo que quiero.
Las millones de quejas por las carencias y ausencias.
Las dudas de siempre o de antes. Esos dolores y fracasos, las viles indiferencias y aquella indefensión arraigada que intentaba aplastarme.
Me inclino a ser esa carne endeble por un segundo.
Veo la presentación de todos esos afueras, ajenos, cada una de esas vidas que tienen lo que no tengo.

Las imágenes se cruzan frente a mí, intentando argumentar contra esta imaginaria insuficiencia.
Tengo ganas de sucumbir a ello.
Coqueteo con esa tristeza que me acaricia queriendo revolcarse conmigo en una seducción perversa.
Ya no recuerdo cuanto tiempo pasó desde la última visita. ¿Estarían dormidos estos fantasmas que hoy despiertan? ¿O solo aprendí a burlar su marca, a evadir su acoso? 
¿O son en realidad ellos quienes intentan despertarme de este letargo feliz en que me he ahogado?. ¿De este trance de loto?.
Este domingo después de tantos, quiero elaborar una lista de amarguras y huecos. Pero no quiero. Y me quedo en la cornisa, jugueteo. Inclino cuarenta y cinco grados mi cuerpo hacia el abismo. Y vuelvo.

viernes, enero 25, 2013

Memoria desabrida.


Debería ser capaz de amores imposibles.... 
pensé.
Amores imposibles...
Intelectualmente sería útil tener amores imposibles.
Y me acordé de vos.
Intenté revivir algo pero mi memoria hace imposible los amores imposibles.
Mi falta de memoria.

¡No recuerdo nada!

Ni la primera sensación de tus labios en los míos,
si es que tus labios tocaron mi boca.
Ni si hubo besos en el medio.
Ni si nos despedimos con un beso al final.
Podrías volver a recordármelo algún día.

¡Cómo ser mujer de amores imposibles si soy desmemoriada!


¿Acaso nos dimos algún beso?


¡Qué improductiva mi memoria!

Para completar, lo platónico me huele a enlatado.
Muero por comida casera tibia y recién hecha.
Podrías cocinarme un día, o varios.
Lo prohibido me abomba como la baja presión atmosférica de estos días.
Me aburre como la lectura de libros preceptivos que dejan esa sensación de tiempo perdido.

?Pero será posible que no nos hayamos dado ningún beso?


A veces quisiera ser esa clase de mujeres que se ancla en abismos de amores sin destino.

Y me obligo a intentarlo escarbando recuerdos.

Podrías volver a darme un beso si es que no lo hicimos.


Me fuerzo a abrir esas heridas cicatrizadas hace tiempo, pero mi libertad,

me invita siempre a otros vuelos más livianos,
menos tercos.

Sigo sin recordar tus labios y me indigno.

¡Qué mujeres esas! Esas que filtran muerte por sus gangrenas incurables.
Yo no puedo.

No soy mujer de amores perdidos,

si ni soy capaz 
de recordar si me besaste.