jueves, diciembre 17, 2009

Locura


Muero,
Respiro.
Pienso.
Despierto
Vuelo
Caigo
Me entrego.
Me resisto.
No entiendo.
Grito
En silencio.
Quiero correr.
Paro.
Me sostengo.
Quiero irme.
Me quedo.
Lo prefiero.
Lo deseo.

Amazona

Suave, y sólida.
Ella camina.
Sonríe, como si la vida
fuera sencilla.
Dura, es un soldado
defendiendo su fortaleza.
Pero es imposible
ignorar su pureza.
Salvaje y sensual,
su cuerpo con mil vueltas
me invita a soñar,
perderme en ella...
Pero distante
Esquiva
Intocable
Me despierta
Y reconozco
Que nunca lograré sumergirme
en su piel.
Que no podré alcanzar su belleza.


Sol


Sinuosa y brillante, me eclipsa...
La gente se detiene...
Y solo ella es movimiento.

Sonríe, sin sonreírme.
Sus labios, pasión...
me encandilan...
No puedo, no salgo, me quedo...

La miro.
Y olvido.
Todo lo que me rodea desaparece.
Y solo es ella... brillante.
Sinuosa...

Alucino...
El mundo se paraliza.
Y solo ella es movimiento.
Y me acerco... me quedo.
Tomo con mi mano
su cuerpo,
y me pierdo.
Y sinuosa, sonríe...

Acerco mi alma a su boca.
Y el mundo no existe.
Y despierto.
Y ella...
sonríe.

Narciso

Ojos que persigo.
Ojos que me pierden.
Piel que deseo tocar.
Mujer.
Mujer que me hace soñar.
Y ella, indiferente, solo
percibe su propio reflejo.

El que le devuelvo en mis ojos.
Vanidosa, solamente se enamora,
de su propia capacidad de conquistar.
Y estoy seguro,
de que nunca me podrá amar.

martes, diciembre 15, 2009

Inspiración


Hay gente que me inspira…
Alguna gente me inspira…
Pasa a mi lado y me siento rodeada de musas,
que me agobian obligándome a escribir,
lo que podría guardar en el baúl de los secretos de mi alma.

Pero hay gente que me genera eso…
que quiero publicar y no puedo callar…
Porque hay gente que me llena el espíritu.
Me hace reír, mucho.
Me hace llorar de empatía o emoción.
Hacen que se me estremezca cada rincón de la piel de ternura.
O me hacen amar profundamente.

Hay gente que me inspira…
Y no quiero que no trascienda
Porque son trascendentes, imprescindibles.
Me hacen volar del disfrute.
Derretirme en el calor de la sensualidad que me invade al verlos,
o simplemente me hacen callar para impregnarme de su sabiduría.

Ah! Si! Hay gente que me inspira…
Diferentes gentes que de diferentes modos me inspiran.
Porque son divertidos, lindos o irresistiblemente sensuales o dulces.
Esa gente que me inspira no la resisto, mujeres u hombres de mi vida.
Mujeres y hombres que quiero en mi vida.
Los quiero cerca, rodeándome, tocándome, hablándome.
Porque me hacen divertido el día a día,
y me hacen sentir viva.

Si!
Algunos de ustedes... me inspiran…


sábado, diciembre 12, 2009

Solo un sentimiento.Nada de textos.


De la vida solo quiero resaltar la pureza,

solo quiero recordar la dulzura.

Quiero amar hasta mis últimos días

y sonreír cada mañana, cada tarde, cada noche,

a su lado.

Quiero ser suya, solo quiero ser suya...

Y no recuerdo los sinsabores del pasado

porque él es mi isla, mi paz, mi amor.

Estoy en mi hogar, nuestro hogar. Él duerme y yo estoy aquí,

pensando en cuánto lo amo, en que cada segundo que respiro solo siento felicidad.

Solamente puedo ser feliz y no necesito nada más, porque estoy a su lado.

Porque él me ama, porque yo lo amo.

Mi esposo, mi hombre, mi amigo.

Espero morir a su lado, solo quiero vivir y morir a su lado.

Solo quiero que de la vida, recuerde la pureza,

solo quiero que esté rodeado de dulzura.

Solo doy mi vida para que sea feliz.

miércoles, diciembre 09, 2009

Estrella


Tímida y libre, ella brillaba,
su piel era dorada,
aunque cerraras los ojos para mirarla.

Sus ojos sonreían siempre,
como si la vida fuera un parque de diversión,
como si el momento fuera un chiste.

Me miró unos instantes… como a todos.
Siempre a los ojos, con los ojos entrecerrados por la risa permanente,
evidenciando los surcos de los años,
que en nada habían amainado el hambre de vivir.

Y al mirarme, como a todos,
me vi en sus ojos, sintiéndome único, como todos,
pues ella nos trataba como si fuéramos irrepetibles,
hombres y mujeres trascendentes. Y quise ser
único, no como todos.

Pues cada historia tomaba un valor especial,
la de cada uno, en sus oídos interesados, curiosos.
Y ella iba y venía entre nosotros,
hombres sintiéndonos que en algún lugar, en alguna vida,
pudimos ser merecedores de su dulzura, de su amor,
casi disponible, casi nuestro, pero inalcanzable.
Como ella.