Un día el mundo dejó de ser inocuo
el abrazo no fue
refugio
los recaudos superaron de golpe a la
inocencia.
En el recelo
En el recelo
el mundo de adentro se comió al de afuera bloqueando los sentidos
la niñez ya no olió a tierra mojada
se taparon la boca las chicharras
y los nísperos dejaron
de ser motivos de escaladas
todo fue quedando tenue
los colores agrisados
la piel empezó a esquivar la protección
la piel empezó a esquivar la protección
y matando la libertad de la sonrisa
creció la fe
de que cualquiera podría teñir su blancura en las tinieblas solitarias de un verdugo
de que cualquiera podría teñir su blancura en las tinieblas solitarias de un verdugo
un animal salvaje y rebelde fue saliendo de su carne
y, apoderándose de su forma,
el miedo en su máscara sonriente mató al deseo de cariño
el miedo en su máscara sonriente mató al deseo de cariño
mutándolo en estado de guerra
estado de guerra perpetuo
Este mundo que habitamos, está bastante desorientado y así nos va.
ResponderEliminarSaludos.
Cuánto tiempo Armando!!!! Abrazo.
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