Cuando estar se convierte
en un vacio mudo.
Y no existe un oído
Y no existe un oído
a quien mis palabras pidan llegar
Como papel descartable
Y las lágrimas son herméticas
Y solitarias
Siento falta de un amor
Desconocido
Que devuelva mis deseos
contenga mis miedos
y avive mis fuegos.
Cuando el temor se convierte en
en un gigante acuciado por la ausencia.
La muerte ya no es tan asustadora.
No más que la soledad.
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