
Este texto es un humilde homenaje para algunas mujeres, algunas amigas, algunas compañeras del taller de literatura (disparadoras de todo esto) y algunas mujeres de blogs que visito seguido, que empecé a leer y me conquistaron el corazón. Y para mí también. jeje
Algunas mujeres tienen miedo de encontrarse con sus vulnerabilidades, con su sensualidad, con su suavidad, o su dulzura, o con sus más profundas tristezas, o con su fuerza, y evaden de forma automática, diariamente. Algunas quieren “parecer inteligentes” o fuertes o superadas y se esfuerzan por decir cosas razonadas que no salen del alma, sino de alguna tonta proyección de lo que creen que “deben ser”.
Yo he sido una de ellas, estrictamente formada en números y trabajando toda la vida con ellos, intentando ser “inteligente” y sobria para encajar en un ambiente de profesionales aburridos, ambiciosos y egocéntricos y vanidosos en la ostentación del "saber", tuve que aprender a ser rígida, a dejar de lado la dulzura, mi lado femenino o hasta mi debilidad física (cuando estuve muy enferma) para que no te creyeran débil u obsoleta, o para que no te pasen por arriba, los muy huecos.
Haber conocido a estas mujeres me vuelve a reencontrar con “ESA” que todas somos y que yo algún día abandoné, por las razones expuestas y otras.
Ellas son lo que reconozco como una de esas “Mujeres que corren con los lobos”, que se desgarran y se recomponen, que tienen hijos y son su vida, o que no tienen hijos pero serían madres espectaculares, o solo madres intentando ser madres.
Mujeres que se enferman y sufren mucho la angustia del dolor físico y el temor a la muerte pero siguen adelante, quien sabe no como diosas inmunes, pero como simples mujeres que hacen lo que pueden.
Mujeres que tienen amores y los pierden y luego vuelven a tener amores y a disfrutar de esa sensualidad que algunas aprendemos a ignorar, o que ya no quieren otros amores porque tuvieron UN gran amor inolvidable.
Mujeres imperfectas, que conocen su propio cuerpo y su propia alma, o no, pero intentan encontrarse, y simplemente, se buscan.
Muchas gracias a todas.
Y continuemos aullando.
