miércoles, noviembre 10, 2010

Derrumbe


Cae
Chorrea
Se filtra
explota
en añicos
se quiebra.
Lentamente llega...
al piso
estrellándose
como porcelana
irrecuperable.
Allí
mi alma
pedazos imposibles de pegar
rota
diseminada.
Mi alma.

Volver


Me voy
A qué
A dónde
Me voy de esta vida
A la que no quiero volver
Demasiado tiempo…
Niña dolorida
Sangrando por las fisuras
Por las enormes heridas

Me voy
A encontrar un árbol
Donde estirar los pies
Dejo atrás la sensatez
La complaciente idiotez
Y vuelo desnuda
En la ausencia del cinismo
Buscando un abrazo.
Que me pueda contener.

Me fui
Me escapé
Siempre quise escapar
Escapé
Y estoy sentada en este cordón
De este país anglosajón
Donde no conozco a un puto ser humano
Y no les importa un bledo quien soy
No estoy

Me voy
No sé
Si, sé
Me vuelvo cuanto antes
Lo sé
Prefiero ignorar las heridas
y los vacíos de siempre.
Que la soledad incrustada
Que estar lejos de mi gente

martes, noviembre 09, 2010

Distancias autoimpuestas

Te vi
Virtualmente estabas
pero no estas
tu piel
A qué sabrá tu piel hoy
que la pienso
Y al solo pensarla...
lejana,
me incendio.


Te vi
Virtualmente...
Lejos.
No estabas.
Ignorante a mi presencia.
Tus brazos ausentes...
Tu voz callada
Nostalgia inmensa
tu boca ansiada

Te vi
virtualmente estabas
Taquicardia intensa
hace sentir la distancia
Volaría
Nadaría
Moriría
Por sentir que aún me amas.
Pero no me amas

Destino final


No puedo.
Volver a empezar.
Las fuerzas...
se desvanecieron.
Me quedo aquí.
Moverme,
Ya no quiero.

Necesito al final,
detener la marcha
y ya...
Secar mis venas.
Descomponer la carne.
Resecar los huesos.
Transmutar con fuego.

Volver a empezar
No soy capaz.
No puedo.
Parar la vida... si.
Dejar el ruedo
ya no latir
presenciar mi entierro

Volver a empezar
Aun soñando
No puedo

sábado, noviembre 06, 2010

Vení

Vení
Por favor
Quedate conmigo esta noche
Prometo prometerte el universo
Olvidar el resto
Decirte que sí

Por favor...
Vení
Quedate conmigo esta noche
Juro hacer de cuenta que es por siempre
Y Sea lo que sea
Decirte que sí

Pero, vení
Por favor
Quedate conmigo esta noche
Solo esta noche
Ah! Nuestras noches!
Prometo prometerte lo que quieras
por una de esas noches.
Y decirte que sí

Olvido autoimpuesto


Se...
exactamente como haces
que mi piel explote
cuando tus labios luchan
quieran dominar
y tus brazos hombres
envuelven mi cuerpo
deseoso de hogar


de tu voz atrevida
diciéndome al oído
insistentes palabras
que me hacen volar.
de tu labor constante
y mi derrota grata
con tu mirada incrédula
cuando me haces llorar

Pero...
conociendo todo
sabiendo aún más
elijo no saberlo
elijo olvidar

jueves, noviembre 04, 2010

Neurosis - Vilardebó es la fija.


Que si profundizo demasiado puedo ser demasiado solemne, y alguien, en su pragmatismo absoluto puede pensar que estoy divagando demasiado. Que si en realidad me mantengo en la superficie para no profundizar demasiado para que los prácticos no me crean un viaje… los incisivos, aunque no me lean, pensarían si lo hicieran, que soy una frívola. (Y en realidad muchas veces soy frívola realmente). Que si me pongo romántica, creerán que soy Susanita, y si me pongo muy gélida los más románticos creerán que me falta dulzura. Y si muestro demasiado mi dolor, puedo ser pesada o aburrida, o el embole de siempre, y si estoy muy contenta, obviamente, superflua. Y si por las dudas me pongo ordinaria, rezo, para que no entre nadie de la familia a leer el blog en esa entrada… Y lógicamente, nunca voy a hablar de política, ni de historia, ni de religión, pero de la vergüenza que me ocasiona ser atea, apolítica, y carecer casi absolutamente de cultura general, porque, a pesar de que piense que para la esencia de la vida lo que importa es lo que vas sacando o dando en el minuto a minuto de tus días y no lo que pasó hace mil años, digan lo que digan; de la vergüenza que igual me ocasionan todos mis “as” y mis “igns”, ni hablo. Ahh, y me faltó la parte en que si me pongo muy intensa los perfil bajo y discretos dirán que soy una loca, y si me quedo a medias tintas los que viven intensamente pensarán que me falta sangre. Y así voy, desconociendo “me” a mí misma en función de intentos de ser lo que no sé, unos 320 días al año. Y los 45 restantes (si es que llegan a tanto), en que me animo un poco a que me importe un bledo si los románticos, los prácticos, los incisivos, o los cultos, están por ahí afuera, acompañando a mi aniquilador juez personal a ver si estoy romántica, práctica, o culta, o incisiva, o superflua, la panza se me queda liviana, los pulmones se hinchan con ganas, y tengo los orgasmos más impresionantes que pueda describir con palabras. Pero… siempre, mi neurosis vuelve, ataca mi diaria, debilita mi escritura, y aniquila mis ansias.